El programa chino Ciudad Esponja, lanzado en 2015 por el Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano y Rural (MOHURD), el Ministerio de Finanzas (MOF) y el Ministerio de Recursos Hídricos (MWR), selecciona ciudades piloto como Wuhan y Chongqing para imitar la absorción natural del agua, con el objetivo de retener el 70% del agua de lluvia mediante la infiltración, el almacenamiento, la depuración y el drenaje. Estos proyectos piloto abordan las inundaciones urbanas provocadas por la rápida urbanización, con Wuhan (14 millones de residentes en los ríos Yangtze-Han) y Chongqing con el objetivo de cumplir el 20% de la superficie construida en 2020 y el 80% en 2030.

Iniciado tras las inundaciones de Pekín de 2012, el programa financia proyectos piloto (400-600 millones de RMB/año durante tres años) para soluciones basadas en la naturaleza, como pavimentos permeables, jardines de lluvia, humedales y tejados verdes. Wuhan invirtió 11.000 millones de CNY en dos zonas de demostración con 288 proyectos en carreteras, zonas verdes y residencias, que absorben entre el 60% y el 85% de las precipitaciones anuales y resisten tormentas de 50 años. Chongqing completó 281 zonas de drenaje (421 km², 24,2% edificado en 2020), que ahora se amplía al 45% en 2025 mediante «esponjas de montaña» regionales y sistemas hídricos.